Las Macetas en bonsai. Guía para principiantes

Las macetas son parte imprescindible en el bonsai. Tanto es así,que la propia traducción del termino bonsái nos habla de un árbol en maceta.  Su diseño, forma, acabado y materiales determinan el equilibrio del conjunto.

Sin embargo, aunque tengamos idealizada esa pequeña y delicada maceta esmaltada soportando un bonsai, para cada fase de formación, necesitaremos una maceta con características particulares, no necesariamente ni tan pequeña,ni tan delicada.

Con estas sencillas descripciones, pretendo que manejes con facilidad estos términos y comprendas la función que cada maceta hace en un determinado momento de la formación de un árbol como bonsai.   

Macetas de cultivo :

Es un contenedor cualquiera, variable en cuanto a la forma, la profundidad y  el material. Sirve para que nuestro árbol esté feliz, vigoroso, que engorde ramas y tronco y pueda echar muchas raíces.

Esto lo conseguimos con macetas grandes donde quepa mucho sustrato. Desde un cajón de frutas, hasta un tiesto de plástico negro típico de vivero.

Trucos y notas:

En estas fases de cultivo, si ya tienes soltura con la técnica del riego, puedes usar calibres de sustrato grueso para acelerar el crecimiento, pero sin olvidar que este sustrato se seca mas rápido que ningún otro.

En ocasiones se puede usar una maceta de bonsái de un tamaño mucho mayor que el que correspondería al árbol por talla., sobre todo si reutilizamos las macetas que tenemos por casa o en el jardín o deseamos que las mismas vayan adquiriendo pátina. Esta última es una técnica que se usa en los viveros y talleres de los maestros japoneses.

Macetas de entrenamiento:

Son macetas de tamaño más reducido que las de cultivo, bien de plástico o de barro sin esmaltar. Nos ayudan a comenzar a adaptar nuestro árbol a las condiciones futuras de las macetas de exposición.

Se usa mucho el término entrenamiento para referirse a esos pasos y técnicas que damos con el árbol para que se vaya adaptando al espacio reducido de la maceta de bonsai, a un riego moderado y a los diseños refinados. 

Vieja maceta japonesa de entrenamiento.

Esas condiciones de entrenamiento son un cepellón de raíces cada vez más reducido, donde priman las raíces finas y cercanas al tronco “versus” las raíces gordas y desorganizadas de los plantones y material de vivero.  

maceta entrenamiento bonsai
Selección de macetas de plástico para entrenamiento.

Esta primera reducción del espacio disponible promueve un desarrollo de ramas y masa verde más contenido, menos vigoroso al haber un menor espacio donde desarrollarse  y contribuye a la microfilia.

El paso a estas macetas, exige de una técnica de riego más depurada ya que a menor espacio, menor cantidad de agua retenida y mayor control de los riegos.

La cantidad de sustrato se reduce y la evaporación es mayor.

maceta de entrenamiento tokoname

Con el uso de macetas cada vez menores, entrenamos al bonsai y también se entrena el  bonsaista. Las utilizaremos de forma repetida a lo largo de varios trasplantes para que el árbol se haga a un maceta pequeña y el trabajo de raíces contribuya a esta adaptación. 

La estética comienza tener un papel ya en este fase de formación y son muchos los aficionados que tiene predilección por las macetas de entrenamiento japonesas de Tokoname. Unas macetas de barro rojo sin esmaltar redondas y bajas, con un labio superior como remate esmaltado. 

Macetas de bonsai.

Existe un delgado margen entre una maceta de bonsai y una maceta de bonsai para exposición. Ambas son lo mismo en cuanto a materiales e incluso calidades, pero difieren en el uso que se les da.

La maceta de bonsai que no tiene como fin ser maceta de exposición tiene una relación con las proporciones del árbol menos estrechas. Ofrecen un mayor margen al crecimiento del bonsái y son un intermediario entre la maceta de cultivo y la de exposición.

maceta bonsai japonesa
Maceta de bonsai japonesa. Su  diseño, forma y profundidad es perfecta para una conífera.

Esta maceta también mantiene contenido el crecimiento vegetativo del árbol, pues se usan ya cuando estamos en una fase muy avanzada de refinamiento, en la que no deseamos ni hojas grandes ni crecimientos descontrolados.

Al igual que las de exposición, exigen un riego muy cuidado para que el árbol se mantenga en óptimas condiciones, pues contienen una cantidad pequeña de sustrato en relación con la masa radicular y verde.

Macetas de bonsai para exposición.

Son las preciosas macetas tanto esmaltadas como sin esmaltar que comentábamos al principio del post y que vemos en los árboles bonsai mas acabados que son llevados a muestras y exposiciones.

Maceta-japon-Youzan
Una maceta perfecta para plantar una zelcova en estilo escoba “Hokidachi”

Son las más pequeñas de todas en cuanto a su relación y proporciones con el árbol. Se ajustan con matemática sintonía al tamaño, estilo y forma del árbol. La escuela de Japón establece muchas directrices, precisas y claras, sobre la lógica de elección de una maceta de exposición para un árbol. Si quieres ver algunas de estas macetas para bonsai a la venta, haz click en el enlace

Estas macetas ofrecen la siguientes características para el cultivo. 

  • Menor cantidad de sustrato.
  • Mayor requerimientos de agua.
  • Exigen mayor supervisión de los riegos.
  • Mayor contención del crecimiento del árbol.
  • Mayor contribución a la microfilia y los entrenudos cortos.

Son escogidas con cuidado y esmero, a veces son fabricadas apropósito de un árbol, para que el bonsai sea expuesto en su mas alto grado de refinamiento y armonía entre la parte viva y su contenedor.

Estas macetas y el ajustado margen que dan a los cuidado,hace que en ocasiones sean sustituidas en trasplantes posteriores a macetas de bonsai algo mayores, para que el árbol recupere vigor y de un respiro en cuanto a los cuidados.

Esto proceso no es fijo, depende de lo que necesitemos y busquemos para el árbol.

Algunos autores y aficionados lo hacen, otros autores no. En ocasiones una maceta es definitiva para un árbol, sea mostrado en exposiciones o este en las repisas del jardín de su propietario. 

Macetas de colección:

Son macetas de bonsai que pueden usarse para cultivar un árbol,pero que no necesariamente responden a este fin. La calidad de su acabado, el diseño o los detalles, su historia, origen o procedencia las convierten en objetos de colección y exposición aun sin presentar un bonsai.

Suelen ser de tamaño reducido, las más habituales, shohin o mame. Y si además son antiguas, atraen aun mas la atención. Muchos aficionados al bonsai coleccionan macetas como parte del hobby.

Por citar algunos ejemplos, son muy “coleccionables” las macetas artesanales esmaltadas, de origen chino o japonés con motivos costumbristas y estampas de pesca o paisajes. También lo son aquellas donde la caligrafía tiene un papel dominante como motivo decorativo.

maceta bonsai colección
Maceta china, decorada a mano con un versículo del libro de Buda. el 
El Dhammapada. Colección particular del autor.

Algunos autores, basan la mayoría de su producción en este tipo de macetas, con un fin más decorativo que funcional.

El colador.

La utilización de coladores en el cultivo de árboles en entrenamiento y prebonsai, más que a un tipo de maceta, se refiere a una técnica, pero  por agrupar, y como se refiere igualmente aun tipo de “maceta” en el que el futuro árbol bonsai pasa un tiempo determinado,  vamos a dejar aquí también una referencia.

Un colador no es más que un contenedor, donde el material utilizado deja pasar el aire y permite que el agua drene por tener gran cantidad  de agujeros. Los agujeros pueden estar en todo el contorno, en la paredes laterales y a veces también en el fondo.  Y con esta definición,  todas las variaciones que puedan caber dentro de esta descripción.

Para economizar se usan escurridores de verduras, macetas agujereadas con taladros, o coladores de cocina. Con buenos resultados se utilizan también cestas de cultivo de plantas acuáticas, que son resistentes y aguantan el daño que el sol hace a los plásticos expuestos.   

colador bonsai cultivo

En este tipo de macetas, se puede cultivar un árbol con las siguientes peculiaridades, que son exactamente las que se buscan para conseguir el engorde del ejemplar como futuro bonsai y la creación de un cepellón de raíces finas y abundantes:

  • Enorme aireación de raíces, al estar el sustrato expuesto. Esto promueve crecimientos fuertes y engorda el tronco,
  • al estar expuesto el sustrato a los rayos del sol -y no protegido como en una maceta al uso-, el crecimiento de las raíces se limita en extensión pero aumenta en número, pues al asomar por los agujeros se detienen, promoviéndose así, la emisión de otras raíces nuevas desde el centro del cepellón.
  • Una pauta de riego constante y abundante, que no encharca debido al drenaje y que acelera el metabolismo del árbol al tener este preciado recursos en cantidad.
  • Una pauta de abonados fuertes, de forma permanente que no satura ni es tóxica por la aireación y lavado constante, que como en el caso anterior, incrementa el vigor y dispara el crecimiento.

Esta técnica no está exenta de controversia, ya que entre otros aspectos negativos, la velocidad a la que el sustrato se seca, puede poner en riesgo el árbol. Extrema los cuidados en caso de que cultives en colador.