“Vivero-dori”. Un pino blanco.

 

A la vez que voy conociendo más sobre bonsai, mas disciplinas, aficiones y artes relacionadas descubro.

El bonsai es, a mi entender, como un extenso cosmos de variantes que mezclan la tradición y la artesanía con las creencias orientales, la observación con el amor a la naturaleza y su contemplación.

Si tuviera que elegir entre alguna de estas facetas en torno al  bonsai, por profundas y hermosas que puedan ser las demás, la que mejores momentos me aporta, es la búsqueda de material “con posibilidades” en vivero. Esa disciplina que algún genio tuvo a bien bautizar como “Vivero – Dori“.

Y es que me encanta perderme por los pasillos, corredores y recovecos de los viveros que voy descubriendo…

Y ya sobre el terreno,  desenterrar el nebari, buscar pies silvestres, valorar distribución de ramas y diseños posibles, etc. se ha convertido en una parte más de mi afición.

Para tristeza mía, algunos de estos prometedores árboles han ido cayendo a la vez que mejoraba mis técnicas de cultivo, pero conservo otros.

Es una fórmula que aconsejo a todas y todos las/los aficionados de conseguir material a precio asequible con grosores.y ramas para trabajar. Es cierto que como en todo, requiere paciencia, pues si acumulas muchos trabajos en el mismo árbol, como cualquiera, puede sucumbir.

Además nos permite entrenar el ojo sobre los elementos clave a la hora de elegir un arbol, sea bonsai o material inicial.

Esta actividad, me ha dado grandes satisfacciones y disfruto mucho buscando material, así que he preparado un post completo, sobre el vivero-dori y  como busco mi material para bonsai. Puedes encontrar claves, trucos e ideas que uso para elegir material con potencial

Esta semana pasada estuve en un vivero cerca de casa y encontré un “plantóncito” de una especie nada habitual en vivero pero muy apreciada en bonsai y que es difícil de conseguir. Al menos, yo no la había visto nunca y menos en un formato tan útil para dar forma desde joven ahora que la planta es flexible.

 
 
Un pino blanco, pinus parvifolia o pentaphyla. Esta injertado en un patrón supongo, que de pino negro. No supieron decirme del origen, quizás chino.
 
 
Mide unos 40 cm y tiene un grosor en la base de un centímetro y medio, que no está nada mal por el precio. Menos de 10€. Un desembolso pequeño si lo comparamos con los precios de “prebonsai” de esta exclusiva especie.  Ya tengo excusa para hacer una evolución en el blog.
 
Si en mi siguiente paseo encuentro material así de interesante,  prometo otra entrada.
Un saludo.

 

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