Un jardín de bonsai en la Ciudad Imperial. Timoteo López.

cipres bonsai
Coníferas en la mesa de trabajo

Un pequeño museo del Bonsái cerca de casa y un propietario, de gran talento, dispuesto a compartir sus experiencias, mostrar su árboles y enseñarnos sus técnicas y métodos de cultivo.

Para este principiante toda una oportunidad. Parte del aprendizaje pero también una buena forma de descubrir un talento y una pasión casi de “toda la vida”. Un compañero de afición y por encima de todo, un ejemplo de humildad y tesón.

Hemos hablado con Timoteo López sobre bonsai, y sobre sustratos, esquejes, acodos, especies más adecuadas para el bonsai, suiseki, abonado y un sinfín de temas.

Aunque es muy conocido en Toledo, no había tenido la oportunidad de ver su magnífica colección, aunque había visto alguno de sus árboles en exposiciones.. Esta mañana, he acompañado a mi amigo Juanjo y la visita ha merecido la pena.

juanjo y timoteo en su casa
Juanjo y Timoteo en su casa

Más allá de los impresionantes ejemplares que tiene, la casa está rodeada por un jardín con especies muy mediterráneas, como un enorme olivo de más de quinientos años, pinos, un laurel, pero también arces,campestre,  monpesolanum, deshojo, varios palmatum y glicinas.

Colores otoñales de un bonsai de arce japonés
Colores otoñales de un arce japonés

Un entorno agradable y calmado. Sin duda el estilo de jardín que yo mismo deseo tener alguna vez. La piedra natural tiene una presencia notable, tanto funcionalmente como por su efecto decorativo y paisajista.

Aquí y allá rocas naturales funcionan como soporte, mesas, o pilas. Pero también hay suisekis y kuramas naturales. Una rareza.

un jardin de bonsai en toledo
Parra de virginia otoñando sobre una pila de piedra

Junto a los bonsai, la roca y los estanques. Un ambiente muy evocador y agradable. Repleto de rincones que invitan a charlar, a largas conversaciones sobre bonsai y sin duda, en la soledad, a la meditación y el relax.

Su colección está compuesta por especies autóctonas mayoritariamente. Hay cinco especies que sobresalen por encima de las demás. Los acebuches y olivos, los pinos, los alcornoques, las sabinas y unas encinas que personalmente me han maravillado.   

Después de disfrutar viendo bonsáis, hemos hecho una parada técnica para tomar algo.  En el mismo lugar donde Timoteo, a veces con su hijo o algún amigo, trabajan sus árboles.

mesa de trabajo para bonsai
La zona de trabajo

Hemos podido conocer en primera persona los trabajos de muchos de sus bonsai a través del tiempo. Con unas evoluciones que sin duda merecen reconocimiento.

Ver sus diseños a lápiz, sus notas manuscritas y muchas fotos de la época de la fotografía analógica ha sido un honor. En muchos de los reversos de las fotos están anotadas las fechas. Todo una ejercicio de minuciosidad y amor por sus árboles.

En muchas de esas fotos, este que escribe, ni siquiera había nacido. Hemos pasado también un buen rato de risas.

Timoteo y yo con uno de sus cipreses. Juanjo era el fotógrafo

Hemos aprovechado para hacer una y mil preguntas y Timoteo nos ha ido contestando a todas con una sonrisa y respuestas de gran valor, cargadas de información para mejorar nuestra técnica  y nuestros sistemas de cultivo.

Sin duda la mejor parte de la visita, lo que aprendemos y cómo esas perlas de experiencia llegan como un regalo. Es lo que quiero dejar por aquí. Se que Timoteo es ante todo un aficionado de los que disfrutan compartiendo y eso es divulgar. Me sumo y reboto lo aprendido.

La mezcla de sustrato para bonsai de un experto.

Estamos en el centro peninsular, aquí el verano es largo y muy caluroso. ¿Qué sustrato usas para bonsai?

Mayoritariamente una mezcla de 50% akadama y 50% pomice. Casi como base para todos sus árboles sin mucha diferenciación por especies.

Aunque nos ha explicado que ha cultivado en muchos sustratos a lo largo de los años y con muchas mezclas diferentes. Entre otras, con sustratos a base de corteza de pino y turba.  “Pero la kadama es mejor“, afirma.

También nos reconoce que el uso de esta mezcla de 50/50 es muy esclava y que el riego es obligatoriamente diario. Cada uno debemos de sacar nuestras propias conclusiones.

Sobre las encinas como bonsai.

Esta especie, tiene un encanto especial para muchos aficionados, aunque también una leyenda negra sobre la dificultad para los trasplantes y el trabajo en las raíces.

Juanjo y yo hemos comentado estas dudas y temores. El trabajo y mantenimiento, técnicas y trasplante es “como cualquier otro árbol”. Nos ha dicho Timoteo. Así que ahora la idea de tener una encina bonsai, cobra fuerza.  

Quizás sea un revulsivo para los principiantes para abandonar miedos y tabúes.

Hay varias encinas en su coleccion, de gran porte. Una de ellas es tan naturalista que la mente no puede evitar verla en mitad de los campos de Castilla en cuanto la observa.

La otra, es tan correcta, tan perfecta en proporciones, disposición de las ramas y diseño  japonés que es un regalo poder observarla. Y mas aun con su nebari de mas de dos palmos. 

Hablando de acodos y esquejes.

Los acodos son una forma sencilla de multiplicar árboles, conservar características genéticas interesantes en bonsai y ahorrar mucho tiempo en el cultivo.

Los esquejes nos permiten convertir en un árbol un tallo cortado. ¿Magia? Yo tengo todo un máster en errores y aciertos sobre como hacer esquejes para bonsai. 

Sin duda ambas son  muy interesantes para nuestra afición. Y los novatos parecemos tener una tendencia enorme a probar con esquejes de todo cuanto seamos capaces de encontrar. ¿No es así?

Nos llevamos un par perlas  de esta visita en ese sentido, para poner en funcionamiento y atesorar. Que los tejos esquejan con mucha facilidad y son muy gradecidos, especialmente en colador. Sus tejos están en colador, en macetas negras de plástico para plantas acuáticas y ubicados sobre una pequeña bandeja con un centímetro de agua.

 Las raíces del tejo salen del colador y van directamente al agua. Todo un espectáculo.

Conozco un tejo en un parque a modo de seto, en breve probaré a esquejar algunos tallos.  Haré un post por si queréis probar y seguir la misma técnica. 

Alcornoques.

Timoteo tiene una colección magnífica de alcornoques (quercus suber). La mayoría de ellos refinados y muy avanzados en diseño. Pero ahora están en un periodo de vigorización con ramas largas.

Nos recuerda que siempre es bueno dejar a los árboles de vez en cuando que tiran a su antojo. Después se pinzarán a 2 cm.

 bonsai de alcornoque
Corcho envejecido de un bonsai de alcornoque

Además, nos cuenta que los quercus suber también acodan con mucha facilidad. Esta característica podemos usarla para mejorar las raíces en un Alcornoque, pues la parte inferior, la que está en contacto con  el sustrato, casi siempre tiene conicidad invertida, porque no produce corcho. Así, acodando, resolvemos el problema.

Un sistema que nos permite conseguir ejemplares en el campo sin causar impacto desde una o varias ramas de un ejemplar adulto.

¿Y que tal cierran las heridas? Perfectamente. Hasta hacen después sobre ellas corcho.

Enebros, sabinas, juniperus y el tanuki

A muchos aficionados nos encantan los tanukis. Parecen la forma perfecta de conseguir un árbol muy resultón de especies tan cotizadas como el tejo, el junípero o la sabina a partir de un plantón y una madera muerta. H

ay defensores y detractores. Timoteo nos ha enseñado unos cuantos y en su opinión: “con el tanuki se pueden hacer unos árboles preciosos.”

Además, los juníperos también esquejan y acodan con facilidad. Esta especie es una de las mas apreciadas en todas sus variedades por los aficionados al bonsai, por las maderas muertas, sus cortezas rojas y su tupida vegetación. 

madera muerta bonsai junipero
Maderas muertas y venas vivas en un ejemplar de enebro.

En su colección el juniperus oxicedrus es el rey. Hay ejemplares shohin y tan enormes que no he podido fotografiarlos enteros. Una variedad de formas y tamaños realmente hermosa

junipero bonsai
Timoteo sosteniendo el primer enebro que tuvo y que aun conserva. 

Cipreses y thujas en bonsai.

Estas no son especies demasiado extendidas en exposiciones, blogs ni revistas. Sin embargo, hemos podido disfrutar de una considerable colección de estas coníferas, muchas de ellas de semilla. Hechas por el autor desde cero y con un aspecto magnífico.  

Algunas de ellas, fotografiadas desde finales de los 70 en sus inicios. Eso sí que es una evolución…

thuja bonsai
Thuja de semilla en primer plano, expuesta en Toledo en 2017

Son muy fáciles de conseguir, y el resultado es muy bueno. Una especie más que se suma a la lista de posibles”.

Árboles sensibles en zonas de calor.

Nos ha pasado a muchos. Los espinos son una especie de zonas húmedas y sombrías. Los que no hemos empeñado en cultivarlos en maceta en lugares con veranos muy duros, hemos tenido experiencias negativas.

Nuestro anfitrión nos ha comentado que en su caso, también tiene espinos que sufren mucho en verano.

Los arces son tan bellos, que ni las puntas quemadas de muchos de nuestros árboles durante y tras el verano nos quitan las ganas de seguir trabajando con ellos.

En este jardín todo rebosa vida. Bajo las macetas hay lagartijas y tortugas. En el estanque ranas, en una tina, una carpa…y en la base de casi todos lo árboles, los plantones de arce proliferan libremente, al amparo de la sombra y aprovechando la humedad.

Uno de ellos, crece en el centro de un madroño, otro a lo spies de un acebuche. Esto nos da una idea de lo que necesita y quiere un arce.

El sol, fuente de salud para un árbol.

Es una constante en el bonsai. Los árboles de interior, los árboles de exterior, los arboles de sombra, de semisombra y hasta de “semisol”. 

Mientas Juanjo y yo admirábamos un madroño con un nebari impresionante, Timoteo nos lo ha dejado claro:  “Los árboles tienen que estar al sol. A media luz o a la sombra terminan por ponerse enfermos, por perder vigor”.

Esto no quita, que podamos cultivar árboles exóticos y tropicales en un buen invernadero. Para muestra un botón. Estas son algunas de las joyas del  invernadero del propietario y algunos caprichos que su hijo cultiva con cariño.

mames y minis en el invernadero
Acentos, mames y minis en el invernadero

El abonado.

Solo los debates sobre sustratos pueden superar los debates sobre abonos.

Para evitar que los mirlos se lleven el abono y destrocen nuestros árboles, e incluso que alguna mascota se lo coma, podemos usar abono líquido. No es ni mejor ni peor que el sólido. Y después de ver estos árboles, estoy un poco más convencido.

Nuestra visita ha terminado.

Estos son algunos de los temas que han ido cayendo en mitad de la charla y entre comentarios de asombro de Juanjo y míos. Míos sobre todo.

Gracias a los dos por tan buena mañana. He disfrutado como un crío. Este lugar siempre te esconde algún pequeño detalle que descubrir. Un regalo para la contemplación.

cactus cultivado en akadama y pomioce
Un cactus de la colección.

Los árboles de Timoteo son una pasada, sus explicaciones y compañía también.  Todos los años tenemos la oportunidad de ver alguno de sus bonsai en la exposición anual que organiza el club bonsai Toledo. Yo no me la pierdo ¿Y tu?.

¿Quieres seguir leyendo?

2 comentarios en “Un jardín de bonsai en la Ciudad Imperial. Timoteo López.”

  1. Enhorabuena por el excelente articulo que refleja el grandioso conocimiento de Timoteo, y como bien se dice mejor persona y amigo. Y también experto y conocedor del mundo de los fósiles, con su excelente colección y una de sus aficiones preferidas. Y el mundo micologico , actividad que también domina. Un enamorado de la naturaleza que tantas posibilidades nos ofrece. Para mi un honor en considerarte como un excelente amigo y mejor persona. Luismi

  2. Los bonsai de Timoteo son hermosisimos, merece la pena verlos al natural, sólo el tesón la sensibilidad y la pasión que pone en ello puede dar un resultado fantástico.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *